¿Qué hacer emocionalmente después de un terremoto?

Bendita Madre · Jueves, 28 de septiembre de 2017

Llegué después del temblor del 19 de septiembre  a la terminal 2 del aeropuerto de la Ciudad de México;  ¿Sábes que pensó mi mente al llegar?: “Seguramente están remodelando”.

Ha este tipo de respuestas te lleva la mente.

La mente engaña … lo que vemos, lo que no vemos, cómo actuamos, hasta en que pensamos y cómo deberíamos relacionarnos. Ella quiere siempre tomar la delantera.

No es falta de inteligencia, no es ignorancia, ni mucho menos que no te interese el dolor de tu país, por si tú llegaste después del temblor, como yo; y aún sabiendo lo ocurrido, tu mente te lleva a pensar una situación completamente distinta, para “ponerte a salvo” emocionalmente, sabes que lo que verán tu ojos le dolerá a tu corazón.

Así de pronto aquel día se derrumbaron estructuras, hasta mentales, y las emocionales han quedado fisuradas. Y la primera estructura a sanar es la interna ésta que nos lleva, nos guía, nos protege y nos pone verdaderamente a salvo: la intuición.

Lo que intento decirle, no a tu mente, sino a tu alma es que cuanto más dispuesta estés a cualquier emoción mayormente centrarás a tu mente a que deje de hacer estos viajes y te lleve de paseo; éstas historias que te cuentas que no son reales. Porque la mente se cuenta las historias más largas para separase por completo del corazón y “protegerte”. A la mente le dan miedo las emociones le da miedo enfrentarlas  y reconocerlas; por consiguiente su mayor temor son las relaciones.

No sé qué pensaste tú aquel día, no sé cuál fue tu reacción, no conozco el dolor que debes sentir, si perdiste a alguien aquel día, más lo que hoy sé es que la única persona que  te puede decir que hacer emocionalmente después de un terremoto para sanar: eres TÚ.

Entonces si has actuado cómo yo poniendote  “a salvo ” y tu mente te quiere llevar por un camino sin retorno. Busca en ti algo que te llame a conectar nuevamente con quien realmente eres. Has caso a eso que tu mente calla todos los días…búscate y encontrarás nuevamente tu voz.

Y entonces cuando el dolor de un país es tan grande cómo en este momento , lo más sanador para mí es ver cómo cuando uno sabe ponerse a salvo puede rescatar, actuar y servir a este, nuestro México.

Yo encontré este taller y si quieres venir…¡no lo pienses, ven!

te dejo la información…

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