¡me fue como en feria!

Bendita Madre · Lunes, 27 de marzo de 2017

Vi a mi hija con un juguete que me regaló mi novio hace añoooos… A este novio le dije: “tú me lo regalaste cuando todo era fácil y sencillo”. Bueno, si es que así lo fue alguna vez, jajaja. (él no se rió tanto)

Cuando nos casamos, tuve la despedida de soltera tradicional y escuché… ¡ya sabes!: consejos, como “Calladita te ves más bonita”; o lo contrario: “Nunca te dejes”. Bueno, finalmente, las mujeres hablamos de cómo nos ha ido en la feria, por eso aquel día escuché de todo.

Y yo solo voy a hablar de mi feria, mas no de cómo me ha ido en ella ni de cuál juguete gané en la rifa.

Para mí, está es la feria: hay un carrusel donde unos suben y otros bajan. Así, mis bisabuelos, sus bisabuelos; mis abuelos, sus abuelos; mis padres y los suyos, subieron a este carrusel. Cada persona con un destino unido al de su pareja, con discusiones, conflictos, crisis, risas, diversión, empatía, dulzura, dolor; mientras unos cantan: “hasta que te conocí… vi la vida con dolor”, otros podrían cantar: “fisrt day of my life”, y entonces yo y él subimos a este carrusel y de pronto solo estamos los dos. Pero todo lo cantado y vivido en el pasado, de alguna manera mágica, como de Harry Potter, se queda ahí, ¿y qué sucede?…a lo lejos escuchas “no vale la pena” o tal vez:

Infantilmente, inconscientemente, inocentemente o vente tú a saber qué otra palabra terminada en “-mente”, anhelamos amor, mientras provocamos más conflicto, ¿por qué? Porque “calladitas”, decimos: “Bisabuela, abuela, mamá, retomo donde lo dejaron. Yo retomo la tormenta donde la dejaron y esta vez, ¡depende solo de mí ganar por todas!”

Miramos una injusticia y lo Retomo donde lo dejaste…

Qué bonita la feria, tan llena de colores y juegos de azar, ¿te la recomiendo?

¡Sí, un millón de veces sí! Porque si me volviera a casar, si volviera a ser fácil y sencillo, haría una cosa; bueno, muchas, ya sabes: las flores, el vestido, el lugar… Me lo imagino completo: el atardecer, la playa, mis hijos, sencillo, blanco y de colores, pero bueno… haría una sola cosa muy importante: miraría de lejos este carrusel, lo vería algo oxidado, con detalles hermosos, así con sus gritos, demandas de pensión, engaños, rencor, lágrimas, algún aborto, golpes, ausencias, enfermedades… y una larga lista de todo lo negativo, porque al final de ella, creemos venir a vengarlo casi todo. Claro, si se me olvida algún detalle de tu feria, lo agregas nada más. Y con todo esto, miraría a mi mamá, a la suya; a mi papá, al suyo; a mis abuelas, a las suyas; a mis abuelos, a los suyos, y así sucesivamente, y diría “así fue, así sucedió, así sucede y de esta manera atemporal, solamente de mí depende dar un paso más, uno pequeñito, que me acerque a él”.

Y ya para terminar ,así como el viaje a la luna: “un pequeño paso para el hombre y un gran paso para la humanidad”.

Me deseo y les deseo a todas las mujeres, madres, hijas el mejor viaje de su vida.

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